La flora bacteriana. ¿Qué conocemos realmente de ella?

Hoy día, se habla mucho de la flora intestinal. Los anuncios recomendando probióticos para mejorar nuestras defensas son cotidianos y abundan en la televisión. Pero más allá del anuncio indicando que “ayuda a tener una defensas fuertes”, la flora intestinal y los probióticos son aún bastante desconocidos .

La flora bacteriana es compleja y más importante de lo que la mayoría de personas puedan creer. Tenemos que pensar que el equilibrio y salud intestinal forma parte de los principales pilares de la salud. Ya en la antigua Grecia, Hipócrates de Cos defendía esta idea.

 

¿Qué es la flora bacteriana?

Se considera que en el organismo humano existen más de 100 billones de microorganismos, de más de 400 especies, y que más del 95 % viven en el sistema digestivo. De todos estos microorganismos, hay que resaltar la flora intestinal.

Son un conjunto de bacterias simbióticas que viven en nuestro intestino, especialmente en el colon, y que forman parte de un complejo ecosistema. Cuando decimos simbióticas nos referimos que viven en nosotros, y ellas sacan partido de ello, pero también nos reportan beneficios para nuestra salud.

 

Tiempo de Salud con Eivissalut

Salud natural con Josep Colonques

Podcast de este tema de la Cope Ibiza

( Programa del 12 de septiembre de 2016)

¿Solamente encontramos flora en nuestro intestino?

La flora simbiótica está presente en muchas partes de nuestro organismo, principalmente en el tracto digestivo. Pero en otros lugares del cuerpo también desempeñan una importante labor de vigilancia y defensa, como sería el caso de la vagina.

 

Efectos y beneficios sobre nuestra salud

  • Fortalece el sistema inmunitario inespecífico, ya que forma parte de él.
  • Asimismo, ayuda a mejorar el buen funcionamiento dichas defensas inmunológicas.
    • Una de sus funciones es la de encargarse de la especialización del tejido linfoide de la mucosa del intestino. Esto permite que las bacterias muestren a los linfocitos T que cepas don útiles para el organismo y cuáles no lo son.
    • Permite a nuestro sistema inmunitario ser capaz de identificar antígenos invasores y perjudiciales para la salud.
    • Previene la invasión de microorganismos perjudiciales para la salud que puedan encontrarse en los alimentos que ingerimos. Realiza una especie de efecto barrera.
  • Interviene y mejora la absorción de ciertos nutrientes como al calcio, el magnesio y el hierro.
  • Interviene en la síntesis de ciertas vitaminas como la D y la K.
  • Producen enzimas útiles en la digestión de los glúcidos.
  • Ayuda a regular el tránsito intestinal. Es un preventivo ante ciertos tipos de estreñimiento.
  • Mejora las digestiones favoreciendo procesos fermentativos y no putrefactivos.

Existen muchos tipos de cepas:

L. Acidophilus, L. Rhamosus, L. Paracasei, B. Lactis, S. Thermophilus, L. Bulgaricus, etc.

 

Manifestaciones de una flora intestinal dañada y debilitada

Puede darse un gran número de problemas que puede varias según cada persona y constitución. Algunos ejemplos de ello son:

  • Alteraciones gastrointestinales como hinchazón abdominal, gases, flatulencias…
  • Cambios en el ritmo intestinal, muy común en ciertos estreñimientos o periodos de alternancia entre estreñimiento y diarrea.
  • Cierta deficiencia inmunitaria. En ocasiones, se puede manifestar en una gran tendencia a sufrir resfriados, gripes, anginas, etc.
  • Tendencia a padecer ciertas infecciones.
  • Cansancio sin motivo aparente.
  • Según ciertos estudios científicos, algunos tipos de intolerancia o hipersensibilidad alimentaria puede tener relación con el estado de la flora intestinal.

 

¿Qué son los probióticos y prebióticos?

Aquí suele darse aún una gran confusión.

Según la OMS, los probióticos son organismos vivos de origen natural que cuando se consumen tienen efectos beneficiosos sobre la salud. Tienen un efecto directo sobre el equilibrio, regulación y restauración de la flora simbiótica del organismo.

Dicho de otra forma, y respecto el tema que nos atañe, serían diferentes cepas de flora viva que podemos consumir para repoblar directamente la flora de nuestro cuerpo.

Es muy importante resaltar que los probióticos tiene que ser y debe llegar al lugar de destino VIVOS. Si no ocurre así no podrán cumplir su función de repoblación. En el estómago se destruyen muchas de las bacterias que ingerimos, tanto beneficiosas como perjudiciales, debido entre otras cosas a sus potentes ácidos y a las enzimas digestivas. Por ello, deben poder traspasar la barrera gástrica y llegar indemnes al intestino. Por ello, es una mala práctica tomar yogures como postre de una comida, mejor en ayunas y/o con el estómago vacío. También existen preparados en capsulas resistentes al estómago.

Los prebióticos son nutrientes para la flora, para que puedan alimentarse, fortalecerse, regenerarse, reproducirse y vivir. Tenemos por ejemplo el chucrut o col fermentada, el kéfir, la cebolla, el puerro, las legumbres…

 

Es mucho más efectivo tomar los yogures en ayunas, con el estómago vacío.

Los ácidos del estómago de la digestión pueden destruir la mayor parte de los probióticos.

¿Qué factores hacen disminuir la flora?

La flora puede disminuir paulatinamente o bruscamente por diferentes motivos. Entre ellos podemos destacar:

  • Los antibióticos: a veces necesarios, siempre y cuando lo recomiende el médico, son útiles para destruir microorganismos patógenos y luchar contra infecciones. Pero también destruye la flora simbiótica de nuestro cuerpo de una forma muy agresiva. Por ello, los expertos recomiendan tomar flora una vez terminado el tratamiento de antibióticos durante un tiempo prudencial. Especialmente recomendado en niños pequeños y ancianos.
  • El estrés crónico.
  • Una dieta desequilibrada rica en alimentos procesados, grasas saturadas, refinados, café y alcohol que irritan la mucosa.
  • El tabaco.
  • La falta de ejercicio físico y con ello el sedentarismo.

Cosas importantes a considerar

  • Para aprovechar mejor el efecto de los yogures, tomarlos solos y con el estómago vacío y no después de una comida.
  • Es recomendable tomar probióticos después de tomar antibióticos durante un tiempo prudencial.
  • Las cápsulas de probióticos tienen generalmente un recubrimiento contra los ácidos del estómago y las enzimas digestivas, por lo que llegan sin daños al intestino.
  • Las cápsulas de probióticos se suelen utilizan cuando se necesita repoblar la flora de una forma importante.
  • Casi todo el mundo puede beneficiarse de los probióticos, y muy especialmente los niños y ancianos.
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Tomar nota

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Nota importante

En el caso de padecer alguna enfermedad, seguir un tratamiento médico, o situación fisiológica especial como embarazo o lactancia, consultar con su médico de cabecera o especialista por si encuentra algún inconveniente a lo dicho anteriormente.